Te cuento cómo trabajo, qué recibes como cliente, y calculamos juntos un presupuesto aproximado de tu proyecto.
Un proceso claro, sin sorpresas: sabes en todo momento en qué punto está tu proyecto.
Me explicas qué necesitas y para quién es. Sin compromiso, sin letra pequeña.
Recibes un precio cerrado antes de empezar. Lo que se acuerda es lo que se paga.
Te muestro el diseño antes de programar nada. Nada se desarrolla sin tu visto bueno.
Construyo tu web mientras sigues el avance real desde tu portal de cliente.
Revisamos juntos el resultado final y publicamos tu web en tu dominio.
Si quieres, me sigo encargando de que todo funcione: copias, actualizaciones, soporte.
No eres un ticket más en una cola. Trato directo, de principio a fin.
Hablas siempre con la misma persona, no con un ticket rotativo.
Tu portal muestra en qué etapa está tu proyecto, sin preguntar.
Sabes lo que vas a pagar antes de tocar una sola línea de código.
Firmas tus contratos desde el móvil, sin imprimir nada.
Presupuestos, contratos y facturas en un único sitio.
Mantenimiento y soporte real, no un "gracias y adiós".
Desde el primer día tienes acceso a un panel privado donde sigues cada paso, sin escribirme para preguntar "¿cómo va?".
Nada de esto es obligatorio desde el primer día — lo vemos juntos con calma.
Un repaso rápido a lo que casi todo el mundo pregunta antes de empezar.
Elige el tipo de web y te doy un precio aproximado al momento. Sin compromiso.